Astronomía

 
Astro@Home | MilkyWay| SDSS| Teorías | Astro | Tesis| Solar | Hubble | Sondas | AAAA | OAMR | OALP| OAC | OAFA| AEA| CODE | LIADA | OPA| OAMP| CASLEO| AAA| Astronomía| Cosmos | Universo| Espacio| Tiempo| Galaxias | Pulsars| Quasars| | | | WorldCommunityGrid | | | Ibercivis | | | LHC| | | | Info01 | Info02 | Info03 | Info04 | Info05| Info06 | Info07 | Info08 | Info09 | Info10 | Info11| Info12 | Info13 | Info14 | Info15| Info16 | Info17 | Info18 | Info19| Info20 | ISS Exp| ISS Lab| ISS Obs| | Asteroids| NASA| ESA| DeepSpace| PlanetQuest| SpaceStation| | Noticias| |
 
Astronomía
 
 
La Astronomía, la más antigua de las Ciencias


La astronomía (del griego, etimológicamente la "ley de las estrellas") es la ciencia que se ocupa del estudio de los cuerpos celestes, sus movimientos, los fenómenos ligados a ellos. Su registro y la investigación de su origen viene a partir de la información que llega de ellos a través de la radiación electromagnética o de cualquier otro medio. La astronomía ha estado ligada al ser humano desde la antigüedad y todas las civilizaciones han tenido contacto con esta ciencia.

Personajes como Aristóteles, Tales de Mileto, Anaxágoras, Aristarco de Samos, Hiparco de Nicea, Claudio Ptolomeo, Hipatia de Alejandría, Nicolás Copérnico, Santo Tomás de Aquino, Tycho Brahe, Johannes Kepler, Galileo Galilei, Isaac Newton, Immanuel Kant, Gustav Kirchoff y Albert Einstein han sido algunos de sus cultivadores.

Es una de las pocas ciencias en las que los aficionados aún pueden desempeñar un papel activo, especialmente en el descubrimiento y seguimiento de fenómenos como curvas de luz de estrellas variables, descubrimiento de asteroides y cometas, etc.

No debe confundirse a la Astronomía con la astrología. Aunque ambas comparten un origen común, son muy diferentes.

La Astronomía es una Ciencia: los astrónomos siguen el método científico. La astrología, que se ocupa de la supuesta influencia de los astros en la vida de los hombres, es una pseudociencia: los astrólogos, siguen un sistema de creencias no probadas o abiertamente erróneas, por ejemplo, no tienen en cuenta la precesión de los equinoccios, un descubrimiento que se remonta a Hiparco de Nicea y que implica que el ordenamiento de los planetas del Sistema Solar y su posición relativa a las Constelaciones Zodiacales van cambiando con el transcurrir del tiempo. Por lo tanto no se puede asumir una relaciòn constante entre los planetas y las constelaciones como dice la astrologìa.


Astronomía Teórica

Los astrónomos teóricos utilizan una gran variedad de herramientas como modelos matemáticos analíticos y simulaciones numéricas por computadora. Cada uno tiene sus ventajas. Los modelos matemáticos analíticos de un proceso por lo general, son mejores porque llegan al corazón del problema y explican mejor lo que está sucediendo. Los modelos numéricos, pueden revelar la existencia de fenómenos y efectos que de otra manera no se verían.

Los teóricos de la astronomía ponen su esfuerzo en crear modelos teóricos e imaginar las consecuencias observacionales de estos modelos. Esto ayuda a los observadores a buscar datos que puedan refutar un modelo o permitan elegir entre varios modelos alternativos o incluso contradictorios.

Los teóricos, también intentan generar o modificar modelos para conseguir nuevos datos. En el caso de una inconsistencia, la tendencia general es tratar de hacer modificaciones mínimas al modelo para que se corresponda con los datos. En algunos casos, una gran cantidad de datos inconsistentes a través del tiempo puede llevar al abandono total de un modelo.

Los temas estudiados por astrónomos teóricos incluyen: dinámica estelar y evolución estelar; formación de galaxias; origen de los rayos cósmicos; relatividad general y cosmología física, incluyendo teoría de cuerdas.

Imagen
 
Las Divisiones de la Astronomía


Mecánica Celeste

La astromecánica o mecánica celeste tiene por objeto interpretar los movimientos de la astronomía de posición, en el ámbito de la parte de la física conocida como mecánica, generalmente la newtoniana (Ley de la Gravitación Universal de Isaac Newton). Estudia el movimiento de los planetas alrededor del Sol, de sus satélites, el cálculo de las órbitas de cometas y asteroides. El estudio del movimiento de la Luna alrededor de la Tierra fue por su complejidad muy importante para el desarrollo de la ciencia. El movimiento extraño de Urano, causado por las perturbaciones de un planeta hasta entonces desconocido, permitió a Le Verrier y Adams descubrir sobre el papel al planeta Neptuno. El descubrimiento de una pequeña desviación en el avance del perihelio de Mercurio se atribuyó inicialmente a un planeta cercano al Sol hasta que Einstein la explicó con su Teoría de la Relatividad.


Astrofísica

La astrofísica es una parte moderna de la astronomía que estudia los astros como cuerpos de la física estudiando su composición, estructura y evolución. Sólo fue posible su inicio en el siglo XIX cuando gracias a los espectros se pudo averiguar la composición física de las estrellas. Las ramas de la física implicadas en el estudio son la física nuclear (generación de la energía en el interior de las estrellas) y la física relativística. A densidades elevadas el plasma se transforma en materia degenerada; esto lleva a algunas de sus partículas a adquirir altas velocidades que deberán estar limitadas por la velocidad de la luz, lo cual afectará a sus condiciones de degeneración. Asimismo, en las cercanías de los objetos muy masivos, estrellas de neutrones o agujeros negros, la materia que cae se acelera a velocidades relativistas emitiendo radiación intensa y formando potentes chorros de materia.


Astronomía del Sistema Solar

Una de las cosas más fáciles de observar desde la Tierra y con un telescopio simple son los objetos de nuestro propio Sistema Solar y sus fenómenos, que están muy cerca en comparación de estrellas y galaxias. De ahí que el aficionado siempre tenga a estos objetos en sus preferencias de observación.

Los eclipses y los tránsitos astronómicos han ayudado a medir las dimensiones del sistema solar.

Dependiendo de la distancia de un planeta al Sol, tomando la Tierra como observatorio de base, los planetas se dividen en dos grandes grupos: planetas interiores y planetas exteriores. Entre estos planetas encontramos que cada uno presenta condiciones singulares: la curiosa geología de Mercurio, los movimientos retrógrados de algunos como Venus, la vida en la Tierra, la curiosa red de antiguos ríos de Marte, el gran tamaño y los vientos de la atmósfera de Júpiter, los anillos de Saturno, el eje de rotación inclinado de Urano o la extraña atmósfera de Neptuno, etc. Algunos de estos planetas cuentan con satélites que también tienen singularidades; de entre estos, el más estudiado ha sido la Luna, el único satélite de la Tierra, dada su cercanía y simplicidad de observación, conformándose una historia de la observación lunar. En la Luna hallamos claramente el llamado bombardeo intenso tardío, que fue común a casi todos los planetas y satélites, creando en algunos de ellos abruptas superficies salpicadas de impactos.

Los llamados planetas terrestres presentan similitudes con la Tierra, aumentando su habitabilidad planetaria, es decir, su potencial posibilidad habitable para los seres vivos. Así se delimita la ecósfera, un área del sistema solar que es propicia para la vida.

Más lejos de Neptuno encontramos otros planetoides como por ejemplo el hasta hace poco considerado planeta Plutón, la morfología y naturaleza de este planeta menor llevó a los astrónomos a cambiarlo de categoría en la llamada redefinición de planeta de 2006 aunque posea un satélite compañero, Caronte. Estos planetas enanos, por su tamaño no pueden ser considerados planetas como tales, pero presentan similitudes con éstos, siendo más grandes que los meteoros. Algunos son: Eris, Sedna o 1998 WW31, este último singularmente binario y de los denominados cubewanos. A todo este compendio de planetoides se les denomina coloquialmente objetos o planetas transneptunianos. También existen hipótesis sobre un planeta X que vendría a explicar algunas incógnitas, como la ley de Titius-Bode o la concentración de objetos celestes en el acantilado de Kuiper.

Entre los planetas Marte y Júpiter encontramos una concentración inusual de asteroides conformando una órbita alrededor del sol denominada cinturón de asteroides.

En órbitas dispares y heteromorfas se encuentran los cometas, que subliman su materia al contacto con el viento solar, formando colas de apariencia luminosa; se estudiaron en sus efímeros pasos por las cercanías de la Tierra los cometas McNaught o el Halley. Mención especial tienen los cometas Shoemaker-Levy 9 que terminó estrellándose contra Júpiter o el 109P/Swift-Tuttle, cuyos restos provocan las lluvias de estrellas conocidas como Perseidas o lágrimas de San Lorenzo. Estos cuerpos celestes se concentran en lugares como el cinturón de Kuiper, el denominado disco disperso o la nube de Oort y se les llama en general cuerpos menores del Sistema Solar.

En el Sistema Solar también existe una amplísima red: desde partículas a objetos, son meteoros de diverso tamaño y naturaleza, que en mayor o menor medida se hallan sometidos al influjo del efecto Poynting-Robertson que los hace derivar irremediablemente hacia el Sol.


Astronomía Meteorítica

Los asteroides y cometas, que provienen desde el Cinturón de Asteroides los primeros y desde la Nube de Oort los segundos, cuando ingresan a la atmósfera de la Tierra producen fenómenos que son denominados "meteoros", la mayor parte de los mismos se fragmentan y desintegran, los que alcanzan a impactar el suelo son entonces denominados "meteoritos".
La Ciencia durante siglos no admitió que la procedencia de los meteoritos fuese del espacio exterior, tachando injustamente de ignorantes a los campesinos que presenciaban la caída de los mismos y recogían las rocas y piedras en los campos; hasta que se produjo el siguiente hecho histórico.

Hecho histórico:
Temprano en la tarde del 26 de abril de 1803, una lluvia de meteoritos de más de 3000 fragmentos cayó sobre el pueblo de L'Aigle en la Baja Normandía, Francia. Después de tener noticias de este fenómeno la Academia de Ciencias de París envió al joven científico Jean-Baptiste Biot a investigar esa espectacular caída de rocas.

Después de un duro trabajo en el campo Biot reportó dos tipos de evidencia que señalaban un origen extraterrestre de las rocas:
* Evidencia física: la súbita aparición de muchas rocas similares a otras caídas del cielo en otros lugares.
* Evidencia moral: un gran número de testigos que vieron una "lluvia de rocas arrojadas por un meteoro".

El apasionado informe de Biot describiendo como estas rocas debían ser, y no de otro modo, indudablemente de origen extraterrestre, es decir del espacio exterior, y la confección del primer mapa de campo de meteoritos, dio nacimiento a la ciencia de la Astronomía meteorítica.

El fenómeno de L'Aigle fue un hito real en el entedimiento de los meteoritos y sus orígenes porque, en aquel momento, la mera existencia de meteoritos era duramente cuestionada.

Hasta ese tiempo, la idea de que las rocas venían del espacio parecía fantástica y a pesar de que los testigos presenciaban las caídas, eran tratados con enorme escepticismo.
La Academia de Ciencias de París ponía bajo sospecha los meteoritos, criticando a los "cerebros tan obtusos que pudieran creer seriamente que masas de piedras cayeran del cielo" según sus propias declaraciones.
Si tales rocas eran reconocidas como meteoritos, su origen era motivo de controversias, debido a que la mayoría de los estudiosos estaban de acuerdo con la Meteorología de Aristóteles, la cual determinaba que su origen era terrestre.

El L'Aigle ha sido desde entonces mantenido junto con el Angers, otro meteorito que cayó en Francia diecinueve años más tarde, en una sala del Muséum d’histoire naturelle d’Angers, un museo francés de historia natural que preserva las pruebas históricas contundentes del origen de la ciencia meteorítica.

Como se puede apreciar, en todas sus divisiones, los alcances de la Astronomía son ilimitados, no podría ser de otra forma ya que el objeto de estudio es nada más ni nada menos que el Universo.

Imagen
 
 
Las Rocas Lunares


El programa Apolo trajo a la Tierra unos 380 kg de rocas lunares y de suelo lunar para el Laboratorio de Recepción Lunar en Houston. En la actualidad, el 75% de las muestras se almacenan en el Laboratorio de Muestras Lunares fundado en el año 1979 para tal fin.
Las misiones Apolo recolectaron:
Apolo 11 21,55 kg; Apolo 12 34,30 kg; Apolo 14 42,80 kg; Apolo 15 76,70 kg; Apolo 16 94,30 kg y Apolo 17 110,40 kg.
Cada misión trajo a la Tierra verdaderas colecciones de rocas lunares.

Las rocas recogidas de la Luna son muy viejas en comparación con las rocas que se encuentran en la Tierra, tal como se mide mediante técnicas de datación radiométrica. Sus edades oscilan desde alrededor de 3,2 mil millones de años las muestras basálticas de los mares lunares, y de alrededor de 4,6 mil millones de años para muestras de la corteza de las tierras altas.

Dichas rocas representan muestras de un período muy temprano en el desarrollo del Sistema Solar, que están en gran medida ausentes en la Tierra, y que fueron preservadas en la Luna por la ausencia de atmósfera y consecuentemente de fenómenos atmosféricos.

Se recogieron un total de 382 kilogramos de rocas lunares y de polvo lunar durante las misiones de Apolo 11, 12, 14, 15, 16 y 17. Aproximadamente 10 kg de las rocas lunares se han utilizado en cientos de experimentos, llevados a cabo por los investigadores de la NASA y científicos planetarios en las instituciones de investigación no afiliadas con la NASA.

Estos experimentos han confirmado la edad y el origen de las rocas como lunar, y se utiliza para identificar meteoritos lunares recogidos después en la Antártida. Las más antiguas rocas lunares son de hasta 4,5 mil millones de años, lo que los hace 200 millones de años más antiguas que las rocas más antiguas de la Tierra, que son del Eón Hadeico y fechados hace 3,8 a 4,3 mil millones de años.

Las rocas traídas por el "Programa Apolo" son muy similares en la composición de las muestras traídas por el "Programa Luna" soviético. Una roca traída por el Apolo 17 fue fechada con precisión y resultó ser de 4,417 mil millones de años de edad, con un margen de error de más o menos 6 millones de años. La prueba fue realizada por un grupo de investigadores encabezados por Alexander Nemchin en la Universidad Tecnológica de Curtin, en Bentley, Australia.

Una roca importante que se encontró durante el programa Apolo es la denominada "Roca Génesis", recuperada por los astronautas David Scott y James Irwin durante la misión Apolo 15. Esta roca anortosita se compone casi exclusivamente de la anortita mineral, feldespato rico en calcio, y se cree que es representativa de la corteza de las regiones altas de la Luna. Otra roca importante fue traida por los astronautas John Young y Charles Duke durante la misión Apolo 16, clasificada como ferroan anortosita. Por último, para completar las misiones que más rocas recolectaron, los astronautas del Apolo 17, Eugene Cernan y Harrison Schmitt, trajeron a la Tierra una muestra denominada troctolita que fue llamada "sin duda la muestra más interesante traida desde la Luna", obtenida por Schmitt, quien fuera el primer y único geólogo en el Cuerpo de Astronautas de esa época.

Un componente llamado en geoquímica "Kreep" se descubrió, y que no tiene contraparte terrestre. El Kreep y las muestras de anortosita se han usado para inferir que la porción exterior de la Luna fue una vez completamente fundida, es decir como un océano de magma lunar.

Actualmente se cree que el "Kreep" representa los últimos restos de la cristalización del océano de magma que existía en los comienzos de la historia geológica lunar. Grandes impactos excavaron la corteza lunar expulsando el material inferior mezclándolo con otros escombros formando brechas Kreep.

El origen del Kreep es el resultado de la formación de la Luna, en donde la teoría más aceptada es que un objeto del tamaño de Marte colisionó con la Tierra hace unos 4500 millones de años. Este impacto puso una gran cantidad de material en órbita alrededor de la Tierra que por último se agregó de nuevo formando la Luna. Considerando la gran cantidad de energía liberada en este suceso, inicialmente una gran parte de la Luna habría estado fundida, formando un océano de magma casi global. Cuando este océano cristalizó, minerales como olivino y piroxeno habrían precipitado y se habrían hundido para formar el manto lunar. Después de que la cristalización hubo progresado en unas tres cuartas partes, la plagioclasa anortosítica habría comenzado a cristalizar, y debido a su baja densidad, habría flotado, formando una corteza de anortosita.

Casi todas las rocas muestran evidencia de los efectos del proceso de impacto. Muchas muestras parecen haber estado enfrentadas con cráteres de impacto de micrometeoritos, que nunca se ve en las rocas de la Tierra, debido a la gruesa atmósfera que la rodea. Muestran muchas señales de haber sido sometidas a ondas de choque de alta presión que se generaron durante los eventos de impacto.

Algunas de las muestras traidas son de fundido de impacto, es decir materiales fundidos cerca de un cráter de impacto. Todas las muestras que fueron traidas cuando regresaron las misiones de la Luna son muy brechificadas como resultado de haber sido sometidas a múltiples eventos de impacto.

Análisis de la composición de las muestras lunares apoya la "hipótesis del gran impacto", la cual postula que la Luna fue creada a través del impacto de un gran cuerpo astronómico con la Tierra.

Es importante destacar que las muestras lunares fueron distribuidas en laboratorios de todo el mundo. En el Centro de Geocronología Berkeley de California, el geólogo Dr. Paul Renne estudió muestras del suelo lunar durante los últimos diez años. El principal objeto de estudio y análisis lo constituyen pequeñas esférulas vítrias de la superficie lunar, creadas por el intenso calor del impacto radioactivo.
Las esférulas analizadas son pequeñas esferas similares a las producidas por el magma que se halla en la Tierra, las cuales se enfriaron muy rápidamente y formaron unas pequeñas bolitas vidriosas.
Pero a diferencia de las esférulas halladas en la lava volcánica sólidificadas en la Tierra, la falta de gravedad en la Luna produjo esférulas más grandes y redondeadas.

En el Laboratorio de Berkeley utilizando una cámara especial que permite la liberación de los gases retenidos en las esférulas de la Luna, mediante la técnica argón-argón de liderazgo en este tipo de análisis, se ha podido determinar que las mismas alcanzan una datación radiométrica de 3.900 millones de años, por haber sido bombardeadas con radiación cósmica que no puede existir aquí en la Tierra debido a que tenemos una atmósfera que actúa como escudo en forma muy efectiva; mientras que las esférulas más antiguas halladas en la Tierra tienen 165 millones de años. Por lo tanto esta enorme diferencia en la datación tiene una correlación directa con la enorme diferencia atmosférica y geológica entre ambos cuerpos celestes.

En la fotografía inferior se puede apreciar la roca lunar denominada "Roca Génesis" encontrada por la tripulación del Apolo 15.

Imagen


 
Asteroides, Cometas y Meteoritos


Los asteroides, cometas y meteoritos son escombros interplanetarios. Restos rocosos y helados de la formación del Sistema Solar. Suelen viajar a gran distancia de la Tierra, pero podemos verlos a simple vista cuando están cerca de nuestro planeta.

Millones de asteroides orbitan alrededor del Sol, normalmente orbitan en un cinturón que se encuentra entre Marte y Júpiter. Generalmente más grandes que los meteoritos y los cometas, los asteroides son restos de roca y metal cuyas dimensiones pueden ser desde los 100 metros a 960 kilómetros.

Los cometas, en ocasiones comparados con enormes bolas de nieve, están compuestos de roca, hielo, polvo, dióxido de carbono, metano y otros gases. Se originan en el cinturón de Kuiper. A medida que empiezan a viajar hacia el Sol empiezan a deshacerse. El calor solar vaporiza el hielo dejando un halo de polvo y gas alrededor del núcleo del cometa llamado coma.

A medida que se acercan a Marte, los cometas empieza a formar colas, algunas pueden llegar a tener una longitud de millones de kilómetros.
Los meteoritos suelen ser más visibles desde la Tierra que los asteroides o los cometas. Son los comúnmente conocidos como estrellas fugaces.


Asteroides

Un asteroide es un cuerpo rocoso, carbonáceo o metálico más pequeño que un planeta y mayor que un meteoroide que gira alrededor del Sol en una órbita interior a la de Neptuno. La mayoría orbita entre Marte y Júpiter en la región del sistema solar conocida como cinturón de asteroides, otros se acumulan en los puntos de Lagrange de Júpiter y la mayor parte del resto cruza las órbitas de los planetas.

La palabra asteroide procede del griego, y significa «de figura estelar», en referencia al aspecto que presentan vistos con un telescopio. Fue acuñada por William Herschel en 1802, aunque durante la mayor parte del siglo XIX los astrónomos los denominaran planetas. Hasta el 24 de marzo de 2006 a los asteroides se les llamaba también planetoides o planetas menores. Sin embargo, estos términos han caído en desuso.

Durante más de dos siglos, Ceres fue el primer asteroide descubierto. Tras la redefinición de planeta de 2006, que reclasificó a este cuerpo como planeta enano, técnicamente es Palas, encontrado en 1802, el primer asteroide descubierto. En estos dos siglos el número de asteroides conocidos no ha dejado de crecer alcanzando valores de varios cientos de miles. No obstante, si se sumara toda su masa, el equivalente solo daría para un 5 % de la masa de la Luna.

Los asteroides se clasifican en función de su ubicación, composición o agrupamiento. Para la ubicación se toma como referencia la posición relativa de estos cuerpos respecto al Sol y los planetas. Para la composición se usan los datos extraídos de los espectros de absorción. Los agrupamientos se basan en los valores nominales similares del semieje mayor, la excentricidad y la inclinación de la órbita. Debido a su diminuto tamaño y gran distancia de la Tierra, casi todo lo que sabemos de ellos procede de medidas astrométricas y radiométricas, curvas de luz y espectros de absorción. Gaspra, en 1991, fue el primer asteroide visitado por una sonda espacial, mientras que dos años más tarde Ida fue el primero en el que se confirmó la existencia de un satélite.


Cometas

Los cometas son cuerpos celestes constituidos por hielo, polvo y rocas que orbitan alrededor del Sol siguiendo diferentes trayectorias elípticas, parabólicas o hiperbólicas. Los cometas, junto con los asteroides, planetas y satélites, forman parte del Sistema Solar. La mayoría de estos cuerpos celestes describen órbitas elípticas de gran excentricidad, lo que produce su acercamiento al Sol con un período considerable. A diferencia de los asteroides, los cometas son cuerpos sólidos compuestos de materiales que se subliman en las cercanías del Sol. A gran distancia (a partir de 5-10 UA) desarrollan una atmósfera que envuelve al núcleo, llamada coma o cabellera, que está formada por gas y polvo. A medida que el cometa se acerca al Sol, el viento solar azota la coma y se genera la cola característica, la cual está formada por polvo y el gas de la coma ionizado.

Fue después del invento del telescopio cuando los astrónomos comenzaron a estudiar a los cometas con más detalle, advirtiendo entonces que la mayoría tienen apariciones periódicas. Edmund Halley fue el primero en darse cuenta de ello y pronosticó en 1705 la aparición del cometa Halley en 1758, para el cual calculó que tenía un periodo de 76 años, aunque murió antes de comprobar su predicción. Debido a su pequeño tamaño y órbita muy alargada, solo es posible ver los cometas cuando están cerca del Sol y por un corto periodo de tiempo.

Los cometas son generalmente descubiertos visual o fotográficamente usando telescopios de campo ancho u otros medios de magnificación óptica, tales como los binoculares. Sin embargo, aun sin acceso a un equipo óptico, es posible descubrir un cometa rasante solar en línea si se dispone de una computadora y conexión a Internet. En los años recientes, el Observatorio Rasante Virtual de David (David J. Evans) (DVSO) ha permitido a muchos astrónomos aficionados de todo el mundo descubrir nuevos cometas en línea (frecuentemente en tiempo real) usando las últimas imágenes del Telescopio Espacial SOHO. Un caso reciente (28 de noviembre de 2013) de un cometa rasante del Sol que resultó volatilizado al aproximarse al Sol ha sido ISON-1 que procedía probablemente de la nube de Oort.


Meteoritos

Un meteorito es un meteoroide que alcanza la superficie de un planeta debido a que no se desintegra por completo en la atmósfera. La luminosidad dejada al desintegrarse se denomina meteoro.

El término meteoro proviene del griego meteoron, que significa «fenómeno en el cielo». Se emplea para describir el destello luminoso que acompaña la caída de materia del sistema solar sobre la atmósfera terrestre. Dicho destello se produce por la incandescencia temporal que sufre el meteoroide a causa de la presión de choque (el aire atmosférico se comprime al chocar con el cuerpo y, al aumentar la presión, aumenta la temperatura, que se transfiere al meteoroide), no de la fricción. Esto ocurre generalmente a alturas entre 80 y 110 kilómetros sobre la superficie de la Tierra.

Este término se emplea también en la palabra meteoroide con la que nos referimos a la propia partícula sin ninguna relación con el fenómeno que produce cuando entra en la atmósfera de la Tierra. Un meteoroide es materia que gira alrededor del Sol o cualquier objeto del espacio interplanetario que es demasiado pequeño para ser considerado como un asteroide o un cometa. Las partículas que son más pequeñas todavía reciben el nombre de micrometeoroides o granos de polvo estelar, lo que incluye cualquier materia interestelar que pudiera entrar en el sistema solar. Un meteorito es un meteoroide que alcanza la superficie de la Tierra sin que se haya vaporizado completamente.

Abajo se muestra una fotografía de un asteroide en orbita captado por la NASA y en la cual se aprecia el mismo contrapuesto con el Sol.

Imagen