ESA

 
Astro@Home | MilkyWay| SDSS| Teorías | Astro | Tesis| Solar | Hubble | Sondas | AAAA | OAMR | OALP| OAC | OAFA| AEA| CODE | LIADA | OPA| OAMP| CASLEO| AAA| Astronomía| Cosmos | Universo| Espacio| Tiempo| Galaxias | Pulsars| Quasars| | | | WorldCommunityGrid | | | Ibercivis | | | LHC| | | | Info01 | Info02 | Info03 | Info04 | Info05| Info06 | Info07 | Info08 | Info09 | Info10 | Info11| Info12 | Info13 | Info14 | Info15| Info16 | Info17 | Info18 | Info19| Info20 | ISS Exp| ISS Lab| ISS Obs| | Asteroids| NASA| ESA| DeepSpace| PlanetQuest| SpaceStation| | Noticias| |
 
ESA
 
 
Descubrimientos de la Venus Express de ESA.


La nave Venus Express de ESA ha descubierto una capa de ozono en la atmósfera alta de Venus. Comparar sus propiedades con las de las capas equivalente en la Tierra y Marte ayudará a los astrónomos a refinar sus búsquedas de vida en otros planetas.

Venus Express hizo el descubrimiento mientras observaba estrellas justo al borde del planeta a través de su atmósfera. Su instrumento SPICAV analizó la luz de las estrellas, buscando las huellas características de gases en la atmósfera a medida que absorbía la luz en longitudes de onda específicas.

El ozono pudo detectarse debido a que absorbe parte de la radiación ultravioleta de la luz de las estrellas.
El ozono es una molécula que contiene tres átomos de oxígeno. Según los modelos informáticos, la capa de ozono de Venus se forma cuando la luz del sol rompe las moléculas de dióxido de carbono, liberando átomos de oxígeno.
Estos átomos son entonces barridos hacia el lado nocturno del planeta por los vientos atmosféricos: pueden combinarse para formar moléculas de dos átomos de oxígeno, pero a veces también moléculas de ozono de tres átomos.

“Esta detección nos da una importante restricción en la comprensión de la química de la atmósfera de Venus”, dice Franck Montmessin, quien dirigió la investigación.
También puede ofrecer una comparación útil para la búsqueda de vida en otros mundos.
La capa de ozono sólo se ha detectado anteriormente en la atmósfera de la Tierra y Marte. En la Tierra es de una importancia fundamental para la vida, debido a que absorbe gran parte de los dañinos rayos ultravioleta procedentes del Sol. No sólo eso, se piensa que en primer instancia fue creada por la propia vida.

La acumulación de oxígeno, y en consecuencia del ozono, en la atmósfera de la Tierra comenzó hace 2400 millones años. Aunque no se comprenden por completo las razones exactas de esto, los microbios que excretan oxígeno como gas de desecho deben haber desempeñado un papel importante.
Junto con la vida vegetal, continuaron con este proceso, rellenando constantemente el oxígeno y ozono de la Tierra.
Como resultado, algunos astrobiólogos han sugerido que la presencia simultánea de dióxido de carbono, oxígeno y ozono en una atmósfera, podría utilizarse para determinar si podría haber vida en el planeta.
Esto permitiría a futuros telescopios localizar planetas alrededor de otras estrellas y evaluar su habitabilidad. Sin embargo, como estas destacan los nuevos resultados, la cantidad de ozono es crucial.

La pequeña cantidad de ozono de la atmósfera de Marte no se ha generado gracias a la vida. Allí se produce como resultado de la ruptura de moléculas de dióxido de carbono por la luz solar.
En Venus también, y ahora apoya este punto de vista de una modesta acumulación de ozono a través de medios no biológicos. Su capa de ozono se encuentra a una altitud de 100 km, aproximadamente cuatro veces más que en la Tierra, y es de cientos a miles de veces menos densa.

El trabajo teórico de los astrobiólogos sugiere que la concentración de ozono de un planeta debe ser del 20% del valor de la Tierra antes de que pueda considerarse a la vida como una de las causas.
Estos nuevos resultados apoyan esa conclusión, ya que Venus sigue estando claramente por debajo de este umbral.

“Podemos utilizar estas nuevas observaciones para poner a prueba y refinar los escenarios de detección de vida en otros mundos,” dice el Dr. Montmessin.
Sin embargo, incluso si no hay vida en Venus, la detección de ozono lo lleva un paso más cerca de la Tierra y Marte. Los tres planetas tienen una capa de ozono.

“La detección de ozono nos dice mucho acerca de la circulación y la química de la atmósfera de Venus”, dice Håkan Svedhem, científico del proyecto para la misión Venus Express de ESA.

“Más allá de eso, es una prueba más de la similitud fundamental entre los planetas rocosos, y muestra la importancia de estudiar Venus para comprenderlos todos”.

Imagen
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*

Descubrimientos del Solar Orbiter de ESA.

El Comité del Programa Científico de la ESA ha aprobado hoy, 4 de octubre, las misiones Solar Orbiter y Euclid para su lanzamiento en los años 2017 y 2019 respectivamente.

Solar Orbiter se acercará al Sol a la distancia de Mercurio para estudiar el origen de las tormentas solares; Euclid tratará de explicar la expansión acelerada del universo, cuyos descubridores acaban de recibir el Nobel de Física 2011.

El Comité del Programa Científico de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha hecho pública hoy, 4 de octubre, la aprobación de las dos misiones espaciales seleccionadas para su lanzamiento en los próximos años. Se trata de Solar Orbiter y Euclid, dos proyectos que cuentan con la participación del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y serán lanzados en los años 2017 y 2019 respectivamente. Ambas constituyen las primeras misiones del Programa Científico de la ESA Cosmic Vision para el periodo 2015-2025.

Solar Orbiter intentará entender los mecanismos del magnetismo y las tormentas en el Sol para así poder predecirlas, con una novedad respecto a otras propuestas: este satélite se acercará mucho más al astro, hasta la distancia a la que se encuentra Mercurio (a 44 millones de kilómetros del Sol), cuatro veces más próximo a esta estrella que la Tierra.

Euclid, por su parte, se adentrará en la explicación del que se presenta como uno de los grandes desafíos de la cosmología y la física actual: la expansión acelerada del universo y la energía oscura. De hecho, los descubridores de la energía oscura y esta expansión acelerada del universo, los astrónomos estadounidenses Saul Perlmutter, Brian P. Schmidt y Adam G. Riess, acaban de recibir el Nobel de Física 2011.

El IAC ha participado en la definición de la misión Solar Orbiter de la mano del astrofísico Valentín Martínez Pillet. En estos momentos, el Instituto colidera el instrumento PHI (del inglés, Polarimetric and Helioseismic Imager), junto con el Max Planck fur Sonnensystemphysik de Lindau (Alemania). “El PHI es el instrumento más grande a bordo de la misión y proporcionará una visibilidad a nuestro país nunca antes alcanzada en otras misiones anteriores de la Agencia”, subraya Martínez Pillet.

En España participan en la misión del satélite Euclid varios centros de investigación y universidades bajo la coordinación de Rafael Rebolo (IAC-CSIC) y Francisco Castander (Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña). El IAC, en colaboración con la Universidad Politécnica de Cartagena, desarrollará el sistema de control electrónico del instrumento infrarrojo que porta el satélite y participará en varias unidades y grupos de explotación científica de la misión espacial.

Rebolo detalla: “Euclid estará equipado con un instrumento para captar imágenes en el espectro visible y otro para obtener imágenes y espectroscopía infrarroja, desarrollados por un consorcio europeo que involucra a más de 100 laboratorios y a unos 800 científicos y tecnólogos de doce países europeos”.

Más cerca del Sol

El satélite Solar Orbiter recorrerá casi mil millones de kilómetros hasta ponerse a la altura de Mercurio (con varias vueltas y el aprovechamiento de la ‘gravedad asistida’ de los planetas), para estudiar el magnetismo solar, su actividad explosiva y los efectos inmediatos en la vecindad de la estrella. “La mayoría de las explosiones solares que afectan a la Tierra, que producen desde las hermosas auroras boreales a pérdidas de satélites, tienen un origen difícil de trazar en el Sol, dada la distancia a la que se estudia. Por estos motivos, los científicos propusimos a la ESA una misión que, al acercase a la estrella, pudiera identificar el origen de estas tormentas sin ambigüedad. De esta manera se podrá entender mejor qué fenómenos dan lugar a estas explosiones y mejorar nuestra capacidad de predecirlas”, narra el investigador del IAC Martínez Pillet.

Al final de la misión, en el año 2028, se espera que Solar Orbiter proporcione datos únicos para entender mejor los mecanismos que hacen que el Sol funcione con un ciclo magnético de 11 años, el fenómeno astrofísico que mayor impacto tiene en las condiciones de vida en la Tierra.

Viaje hacia la esencia de la energía oscura

El universo se expande cada vez más deprisa y el satélite Euclid está llamado a descubrir por qué. La causa de la expansión del universo es comúnmente denominada energía oscura y, en la actualidad, constituye más del 70% de toda la energía que existe en el universo.

“Euclid observará cientos de millones de galaxias distribuidas por una gran parte del cielo para rastrear las trazas esenciales de la energía y la materia oscura, de la gravedad y de la geometría del universo. Medirá la posición y las formas de las galaxias para poner a prueba la teoría general de la relatividad y comprobar si es válida para describir el universo a sus escalas más grandes”, explica Rebolo. Astrónomos y físicos están convencidos de que entender la naturaleza de este fenómeno puede revolucionar la comprensión de la física cuántica, la gravitación y la física de los primeros instantes del universo.

Imagen